Por primera vez, trasplantan dos brazos completos
La cirugía se hizo en Alemania, a un hombre de 54 años. Hasta ahora sólo se habían realizado trasplantes de mano.
Fuente: Diario Los Andes
Un equipo de médicos alemanes logró trasplantar dos brazos completos a un hombre de 54 años, que había perdido sus miembros hace seis años en un accidente. La operación se realizó la semana pasada en la clínica Rechts der Isar, de la Universidad Técnica de Munich, cuyas autoridades aseguran que es la primera cirugía de este tipo en el mundo. Hasta el momento sólo se habían realizado trasplantes de mano, y de antebrazos.
El paciente está recuperándose bien. Pero pueden pasar hasta dos años antes de que tenga sensibilidad en la yema de los dedos, ya que hay que esperar a que se reparen los nervios. No obstante el cirujano Christoph Hönke -jefe del equipo, junto con su colega Edgar Biemer- se mostró muy optimista, después de que la esposa del paciente se acercara a la cama, le tomara una mano “espontáneamente” y dijera: “Parecen las tuyas”.
El hombre trasplantado es un agricultor que había sufrido un accidente laboral que le provocó la amputación de ambos brazos prácticamente desde su nacimiento en el tronco. Durante dos años trató de arreglárselas con ayuda de unas prótesis. Hasta que, en un programa en ZDF -la segunda cadena de televisión alemana- escuchó a Bimer hablar de la posibilidad de trasplante de manos y de parte de las extremidades superiores.
La preparación de la operación duró varios años. Una de las principales dificultades fue encontrar un donante. “Para las personas es más aceptable que se le extraigan los riñones a un familiar, a que se le quite una pierna completa, una mano o su cara”, admitió Bimer.
El 25 de julio apareció un donante de la misma edad, sexo, corpulencia y color de piel que el paciente, y en pocas horas se formaron 5 grupos -40 personas- en dos quirófanos, uno para el donante y otro para el receptor. La cirugía comenzó a las 22 y duró quince horas.
En cada quirófano, un equipo se ocupó de cada uno de los brazos. El quinto grupo extirpó una vena de una pierna del donante para reemplazar una vena del muñón izquierdo del agricultor.
El primer paso fue dejar al descubierto los músculos, nervios y arterias del agricultor. Luego se procedió a cortar los huesos del donante, antes de unirlos al cuerpo del paciente. De inmediato se hizo lo mismo con las arterias y las venas, para restablecer cuanto antes la circulación sanguínea. Acto seguido, los cirujanos injertaron los músculos y los tendones.
Como el donante era más alto que el receptor, “la exacta adaptación de la forma de los huesos” constituyó un desafío, contó el doctor Höhnke.
Ahora se deberá vigilar los eventuales problemas de rechazo e iniciar la reeducación de los miembros injertados, pero los cirujanos se mostraron muy contentos con el estado del paciente.




